En las fotos a continuación, podrán observar algunos letreros en exhibición dentro del Hospital Rebagliati, (ex Empleado), que corresponden a un extracto de la ley general de salud, en lo que concierne a la atención de emergencia, en todo establecimiento de salud, público y no público.
Esta información puede salvar su vida, o por lo menos hacer que se le respete, dentro de un establecimiento de salud,… son sus derechos como paciente, y podemos demostrar una vez más, como algunas autoridades de salud, llámese de EsSalud, se ocultan tras esta patraña, de colocar los avisos de los derechos de los pacientes tan altos, a mas de 2.5 metros y en algunos casos a tres metros, como para que no se den cuenta y no los invoquen cuando se sientas desfavorecidos, o simplemente no se respeten los mismos.
No es difícil darse cuenta, cuando alguien quiere que se lea su letrero, dentro de un establecimiento, este debe estar a una altura adecuada para quien lo debe leer, como por ejemplo, el de no fumar, que se puede leer claramente y hasta tiene un color resaltante, para que se cumpla con la finalidad del aviso.
Sin embargo en el que mostramos, puede darse cuenta que, tienen letra pequeñas, esta muy alto, esta en lugares casi inaccesibles a la mayoría, y no resaltan adecuadamente.
Quien tomó le decisión de colocarlo de esa manera, no puede ser otro que un enemigo de los pacientes y un cómplice irracional del incumplimiento de las normas que protegen a los pacientes.
Aparentemente un derecho trae o conlleva una obligación, sin embargo esto no es totalmente cierto, por que cuando un paciente no recibe lo que corresponde a sus derechos, no existe un responsable que asuma sus deberes no cumplidos y pueda cambiar los actos inadecuados o simplemente indeseables para con el paciente.
Sin ir muy lejos, tenemos el caso del paciente que le amputaron una pierna por error, y luego para colmo le amputaron la otra, quedando sin sus dos piernas, y los responsables, bien gracias. (Puede leer en este mismo portal dos noticias relacionadas al paciente de las piernas amputadas, que ahora se debate entre la vida y la muerte en cuidados intensivos en el hospital donde lo condenaran a su mala suerte).
¿Quien podrá capturar a ese enemigo y ponerlo a buen recaudo?, mientras dure la cacería, lo menos que deben hacer es modificar los letreros, hacerlos mas visibles y colocarlos en lugar accesible.
William Ludeña Mendoza

