Testimonio de una paciente que acude por emergencia, llega y encuentra una cola de casi media cuadra de pacientes esperando ser evaluados en Triaje, para saber si serán atendidos. Nuestra paciente en cuestión, solicitó una silla de ruedas y pasó sin hacer cola, debido por supuesto a su estado de enfermedad, una quemadura de segundo grado en cuello y cara.
Se estaciona en la puerta de triaje, y el médico responsable no estaba, no llegaba aún, siendo las siete de la noche.
Luego de una media hora es atendida, le indican su tratamiento, sus medicamentos y le recomiendan que debe ir a su domicilio a continuar con el tratamiento.
Lo curioso, anecdótico e impresionante, es que cuando la paciente salía del hospital, siendo casi las nueve de la noche, la cola para triaje no había avanzado casi nada.
Las autoridades de turno, están pensando en una auditoría internacional, revisión de cuentas, a quien y que familiar mas cercano pueden poner en los mas altos cargos, pero ninguno de ellos está parado en una cola de emergencia, para esperar turno de atención.
Solo cuando sufrimos una desatención, una mala atención o una atención tardía, nos damos cuenta de la realidad que tenemos en el sistema de salud.