La defensoría del Pueblo y los problemas de salud de la población.

En un caso en el Hospital de San Juan de Lurigancho, hace unos años, sacamos una foto de una silla de ruedas, llevando un bidón de agua, dando por supuesto un uso inadecuado a un artículo de uso en medicina.

 

Claro está, que la foto que tomamos trajo cola y problemas, pero en la actuación de la defensoría del Pueblo, y lo decimos para corroborar nuestro comentario anterior, el hospital contestó luego de varios meses a la defensoría, diciendo que:

 

“la asociación civil Huk Vida y su proyecto en defensa del Paciente, no habíamos entregado en esa dirección del hospital ninguna comunicación o carta con la foto en mención”

 

Nosotros tenemos el cargo de recepción de la carta entregada en mesa de partes, con sello del hospital, sin embargo a la defensoría le dijeron que no la tenían y asunto terminado.

 

Así es como acabó la participación de la defensoría en aquel caso.

 

Moraleja: “la institución pública contestó lo que le dio la gana, y la defensoría no tuvo otra alternativa que aceptar la mentira del un funcionario público”.

 

Las normas de la defensoría deben ser mas precisas y no debe faltarles cierto poder de coerción para lograr investigar y llegar a conclusiones que puedan ser útiles en la solución de casos que bien pueden afectar la vida y la salud de las personas.

 

William Ludeña Mendoza

Presidente de Huk Vida

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