EsSalud, siempre las mejores anécdotas

Un paciente con problemas respiratorios, de pronto no puede respirar, y una noche termina en la emergencia del hospital Sabogal.

Felizmente ingresa y es atendido, los médicos cumpliendo fielmente con su cometido, liberan las vías respiratorias en esos momentos y, luego de entregarle la receta correspondiente, le indican, “mañana pase por consultorio para que sea evaluado, le den tratamiento completo y su descanso, según sea el caso”

El paciente como cualquier otro, cumple con las indicaciones y acude al día siguiente para solicitar una atención por consultorio externo, según los consejos que recibió la noche anterior.

Llega al hospital a las cinco de la mañana, se encuentra con la ingrata sorpresa que solo se dan las citas por teléfono, que en esos momentos no podía hacer nada, y alguien en las ventanillas del hospital le aconseja, “si no hay consultas acuda por emergencia”.

O sea que, cual bumerang, llega a los servicios externos y es enviado nuevamente a emergencia, por falta de cupo en atención, congestionando de manera incontenible  la emergencia del hospital.  

Esta pequeña historia, que posiblemente es también parte de su vida, no es única, por el contrario, es muy repetida entre los paciente que son atendidos en emergencia, y que requieren una atención complementaria en los consultorios externos.

El problema es, que en emergencia el médico no puede dar una cita para el día siguiente, y lamentablemente, sabiendo o no, lo envía al desvío cruel de un callejón oscuro, donde nadie le da una respuesta o una alternativa a su tratamiento y enfermedad.

Termina el sufrido paciente, en cualquier consultorio particular o en un hospital, o en una clínica, o por ultimo en su cama con una enfermedad que no puede ser tratada, por que simplemente no pudo engranar en las ruedas malévolas del sistema administrativo del seguro social.

Todos hacen carga montón en los médicos, frente a problemas con los paciente, algunas veces tal vez sea cierto, pero la mayoría de veces es el sistema administrativo que se come a los pacientes y no les da una alternativa confiable, por encima de las órdenes del médico, que es el único que sabe lo que necesita su paciente. (Al final el médico, que es tan observado, maltratado, endiosado, etc., etc., no tiene voz ni voto en este tema).  

William Ludeña Mendoza
DNI  09536847

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