Se nota desde la puerta que en ese hospital todo anda mal.
Hallar un profesional con vocación de servicio en este y en todo el sector salud, es una verdadera odisea, sería más sencillo hallar una aguja en un pajar, por experiencia propia lo digo, no es justo que personas enfermas o los familiares que ya están bastante afligidos por el estado de su paciente, sobre eso tengan que lidiar con guachimanes insolentes e iletrados. Que sienten que el uniforme que llevan los convierte en generales, así como literalmente uno de ellos me dijo ( EN AQUI MANDO YO ) solo hacen perder tiempo, dinero y nuestra salud emocional se ve muy afectada por todos estos conflictos.
Además en cada cambio de guardia, las enfermeras te piden medicina la cual no es aplicada , se aprovechan del estado de shock en el que se encuentran los familiares para pedir y pedir, luego ellos mismos “disque” te prestan la misma medicina que tú les diste y hay que darles algo por lo bajo, me decepciona grandemente que solo quien puede pagar una clínica cara tiene derecho a una atención de calidad, a pesar que muchos de los médicos que aquí trabajan también lo hacen en el sector privado, pero al parecer los pobres no merecen ver su mejor cara, solo vemos a “una manada de médicos y enfermeras” insensibles al dolor humano que no buscan la salud de nadie sino que solo esperan que termine su turno.
Espero en Dios, los que estudien estas carreras lo hagan con amor y vocación para acabar con esta lacra que se hacen llamar médicos.