Huelga por los pacientes

En los últimos días se ha mencionado insistentemente la defensa del derecho de los pacientes de EsSalud, siendo las enfermeras las que enarbolan esta bandera, no es de extrañar, la siguiente pregunta:

¿Por qué recién, deciden plantear una huelga por la defensa de los pacientes?

Acaso no es cierto que las deficiencias en la atención de los pacientes, es algo rutinario, que es parte del sistema al cual ahora ponen contra la pared.

No es difícil darse cuenta, ahora, que se junta con sus sueldos, toma inusitado protagonismo.

Es lamentable también, y de eso tendremos evidencias en muy poco tiempo, que cuando reciban un aumento razonable, quede simplemente para la anécdota haber usado el tema de la defensa de los derechos de los pacientes como una bandera para lograr objetivos.

En honor a la verdad, no es el único gremio que usa a los pacientes como escudo para ganarse alguito de las negociaciones.

Un comentario de “Huelga por los pacientes

  1. Buenos días:
    Quienes pregonan que su labor es «la defensa de los pacientes» detrás (no de un escritorio sino de una PC) muestra una vez más su desconocimiento de la realidad de salud del país, y la razón es que nunca ha laborado en el sector público. Peor aún, con la demagogia que les caracteriza, pretende hacer creer a la población que las autoridades que dirigen la Salud en nuestro país «están adoptando las mejores políticas» y que la caótica situación del sistema sanitario en EsSalud (la «engreída» de esta página) es «culpa» de nosotros los trabajadores de la salud, y por ello persisten en «lavar el cerebro» a la opinión pública de que pacientes y personal de salud son «enemigos» (al estilo del anterior nefasto gobierno) y por ello se deja de adoptar medidas que beneficien a los usuarios, seguramente con la intención de privatizarla, con lo cual, una vez más, sectores interesados se llenarían los bolsillos (creo que le dicen «faenón» no «ganarse alguito de las negociaciones»). No se dan el tiempo de indagar (aunque sea por Internet) los motivos por los cuales adoptamos medidas no deseadas y que perjudican, no sólo a los pacientes sino a nosotros mismos.
    Es harto obvio que hay oscuros intereses en que ello se conozca, porque no se nota ni la más remota intención de denunciar los malos manejos de las altas autoridades del MINSA y EsSalud (es decir, del gobierno) y que han conducido al desabastecimiento de: 1- infraestructura insuficiente (se debe gastar más de 8,000 millones de soles para ello y veamos cuánto es el presupuesto económico para Salud), 2- recurso humano (sólo un ejemplo: nula o escasa presencia de médicos especialistas y otras profesiones de salud en el resto de departamentos y regiones), 3- condiciones de bioseguridad y de trabajo deficientes (TBC en trabajadores del hospital Rebaglatti, imaginemos cuántos habrán en el resto del país (trabajadores del Estado y pobladores) donde no llega la presencia del estado), 4- sueldos que no han aumentado desde hace más de 15 años (¿cuánto gana (sin desmerecer) un profesional del más bajo nivel en Petro-Perú, en los ministerios, en la PCM, un asesor (profesional o no) en el Congreso, que son instituciones del Estado, trabajando menos horas, sin guardias, sin horas extras?, 5- pacientes enfrentados con el personal de salud cuando, si analizamos, estamos del mismo lado, pues ambos nos beneficiamos y perjudicamos al ser usuarios del mismo sistema.
    Y, encima, tener que aguantar ofensas de medios argumentando que al adoptar medidas como plantones, paros o huelgas, lo único que pretendemos sólo es el dinero; les recuerdo que el derecho a huelga o paro es un derecho y, por si acaso, nos van a descontar los días no laborados (es el costo social al que estamos expuestos).
    Si la opinión general no lo entiende así, qué se le va a hacer, nos podrán juzgar porque somos nosotros los que damos la cara y ponemos el pecho a diario y que cualquier problema que deviene de las malas políticas de nuestras autoridades ellas serán responsables; a nosotros que nos juzguen por una mala atención, no por el maltrato crónico de la institución.
    Gracias.

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