Hace casi cincuenta años, recuerdo que las diversiones de los niños en los barrios, era jugar en la calle. Actualmente la diversión de muchos niños está en sus equipos, de diversas formas.
Los cambios en la vida de los niños, adolescentes y adultos, nos lleva inocentemente al incremento de enfermedades como la diabetes. Se insiste mucho en mejorar la calidad de los alimentos, es muy cierto, pero se deja de lado, tal vez uno de los aspectos más importantes…, el ejercicio.
Caminar, puede ser el más simple de los ejercicios, pero en nuestro tiempo se ha vuelto algo muy aburrido, es más fácil tomar un carro, un taxi, un moto taxi, o cualquier transportes con tal de no caminar.
Volvamos a nuestras raíces, caminemos cada día un poco más. En cada caminar, estamos sumando no solo distancia, también sumamos años de vida sana y esperanza.



Buenos días. La Malnutrición, así como la Diabetes Mellitus, la hipertensión, los infartos al corazón, las enfermedades cerebrovasculares, el sindrome metabólico, las dislipidemias, la arteriosclerosis, la osteoporosis, la osteoartrosis, etc. son las no tan nuevas pandemias mundiales. La OMS, en los 90’s ya hizo sus proyecciones para el siglo XXI, pero se ha quedado corta. Ya se han alcanzado las cifras mucho antes de lo esperado. Pero hace poco o casi nada por revertir las mismas. Prefiere «mirar» como la gente se muere de hambre en algunas partes del mundo y que se enferme con la obesidad en otras. No «obliga» (así debe ser) a los países a disminuir sus indicadores de morbimortalidad por enfermedades degenerativas.
La Diabetes Mellitus es el resultado de diversos factores (genéticos y ambientales) y es el «modelo» que no debemos seguir; lo genético no se puede alterar (todavía) pero sí los inadecuados estilos de vida: la mala alimentación (¿nuestra comida peruana es saludable?), el sedentarismo, los hábitos nocivos, etc., sí. Y es allí donde los sectores Salud y Educación deben involucrarse realmente.
Para ello, se requiere, definitivamente, una reingeniería en ambos sectores; los peruanos debemos incorporar (desde la infancia), en nuestro «disco duro», cuando asistimos al colegio o a los establecimientos de salud, la cultura de la alimentación responsable: instaurar las loncheras y/o kioskos saludables, aumentar las horas de educación física (el resto queda para los padres de familia: 30 minutos diarios de ejercicios junto a sus hijos), caminar al colegio (si viven cerca del mismo), educarlos para que eviten el alcoholismo, la drogadicción, la delincuencia.