Como negocio debe ser y es muy lucrativo, uno de sus principales objetivos es crear satisfacción al usuario, cliente o paciente, teniendo para ello que cumplir con las normas peruanas, tales como la ley General de Salud y sus reglamentos.
Esto por supuesto que conlleva criterios de cumplimiento, estandarización, y exigencias de calidad, así como las respectivas guías clínicas para atender a los pacientes y permitirles mejorar su estado de salud, sin dejar de lado la prevención.
En nuestro medio, uno de los establecimientos donde se desarrolla el gran mercado de la salud, es aquel que la gente a conocido y conoce como Hospital de la Solidaridad, pero también debemos decir que es el que menos calidad o cumplimiento de los estándares de calidad tiene en su haber.
Nosotros hablamos del establecimiento comercial ambulante de la salud en San Juan de Lurigancho, al que hemos podido seguir desde hace más de tres años, y hemos demostrado con visitas y actas de la fiscalia de prevención del delito que no cumplen con la mayoría de exigencias para ofrecer seguridad a los pacientes y evitar ponerlos en riesgo.
No solo la fiscalía ha tomado nota, también lo ha hecho la Dirección de Salud IV Lima Este y el ministerio en su conjunto, por que la sanción impuesta ha llegado hasta la máxima instancia del ministerio, tan solo por que ellos no están de acuerdo con la sanción que recibieron por no cumplir con las normas del estado, ahora siguen atendiendo simplemente desconociendo la ley y poniendo en riesgo a cientos y miles de pacientes.
Los que más satisfacciones ofrecen sin garantía, son los ambulantes, “los piratas del sonido y videos, los informáticos, etc.”,… vemos con sorpresa, indignación y estupor que lo mismo ofrece la municipalidad de lima con sus centros ambulantes de la medicina, sin importar la calidad y la garantía que deben y están obligados a entregar.
Que dios no proteja, por que cuando se equivoquen o desgraciadamente puedan ser culpables de alguna negligencia o error médico, no hay quien responda, por que ni siquiera hay historia clínica que demuestre lo que en ese lugar se hace con los pacientes.
William Ludeña Mendoza


