Personalmente cuando he tenido la oportunidad de responder a una encuesta, lo he hecho por colaborar con los encuestadores.
En mi condición de médico, cuando han solicitado mis datos personales para incluirlos en la encuesta, no me pareció correcto, motivo por el cual solicité que no me incluyan.
Una característica de la encuesta es su anonimato, de otra manera ya deja de ser encuesta, y es una opinión específica sobre un tema, dependiendo que esté o no de acuerdo que se use mi nombre para publicarla.
Ahora hay mucho escándalo por las encuestas, claro que se pican los que suponen están en desventaja.
Cuando Toledo, según las encuestas, tenía solo 4 o 5 por ciento de aceptación, acaso propuso tal sancochado.
Mal o bien, las encuestas son una herramienta de los medios de comunicación, para escoger sus entrevistados y promover el debate.
Cuando existen ciertas ausencias, inmediatamente se presentan los genios que intentan cambiar las reglas a rajatabla, los ciudadanos tenemos que estar atentos a maniobras que pueden perjudicar el transcurso de las elecciones que se nos avecinan.
Cada uno debe formar su opinión.


