Cual niño con suerte o gracia de Dios, a todos nos llega el día en que se cumplen algunos sueños postergados; un paseo con sus padres, una visita añorada, una pelota o una bicicleta, actualmente un Nintendo o un Wi.
El día lunes tuvimos la grata entrevista con nuestro ángel salvador, una reunión poco trascendente, para atender pacientes de la empresa. Como es nuestra costumbre no dejar de hablar de nuestro proyecto “En defensa del paciente” y su trayectoria de más de siete años, con idas y venidas en medios de comunicación como la televisión, revistas, periódicos, incluido nuestro programa en Radio Canto Grande 97.7 FM.
Hoy tenemos la oportunidad inmejorable, de dirigirnos a los usuarios de este prestigioso diario, para expresar nuestras opiniones respecto a temas de la defensa de los derechos de los pacientes y las situaciones de desencuentro de éstos, que producen hechos indeseables, que terminan afectando siempre al más débil: el paciente. Aunque en algunos establecimientos de salud prefieren llamarlos “clientes” o “usuarios en salud”. Los derechos de los pacientes deben ser exigidos para su cumplimiento, cuando no se reciben de manera completa.
Un ejemplo corto puede ayudarnos: Tenemos un empleado que debe cobrar 100 soles y por alguna razón, imperceptible y no artera, le pagamos solo 95, si el trabajador no reclama, probablemente nunca reciba el resto de su pago. Pero como es un derecho, al presentar su reclamo, probablemente reciba sus cinco soles restantes. Se cumplió un derecho, luego de exigirlo. Sin embargo, no fue intención nuestra dejar de pagar completo, al escuchar un derecho incumplido, lo tenemos que ofrecer de inmediato. Y es que la salud es un tema que a todos nos interesa sobremanera, siempre y cuando estemos en peligro de perderla; mientras no tengamos ese apremio, le damos el interés necesario para comprender los hechos, pero generalmente nada más.
Cuando tenemos un paciente, familiar de preferencia, que tiene un problema de salud, muy importante o que ponga en riesgo su vida y salud, queremos conseguir atención de inmediato, en esos momentos recién entendemos el vía crucis que significa llegar a una emergencia u hospital, donde los trámites administrativos se comen al paciente y termina siendo tan solo un número para la estadística, dejando de lado todo lo humano que podamos tener al ingresar, y recibiendo como corolario la triste noticia, que para el equipo médico del establecimiento de salud, solo somos uno más en una larga lista de insensibilidades y olvidos de nuestros derechos como paciente.
William Ludeña Mendoza
Presidente de la Asociación Civil Huk Vida
En defensa del paciente


