La madre llega a un Establecimiento de Salud, en Campoy, y solicita una atención de emergencia para su niña de tres meses de nacida, con fiebre hace más de dos días.
Inmediatamente le indican que debe pagar cuatro soles por la consulta, adelantado de manera obligatoria. Así lo hace y pronto la médico del centro la atiende.
Al momento de atender a su niña, la médico de manera rápida le dice que su niña está muy mal y debe llevarla a un hospital de emergencia, de inmediato, luego de comprar sus gotas de paracetamol.
La sufrida madre sale con su niña en brazos y se dispone a buscar traslado al hospital mas cercano, donde nuevamente pagará una consulta de emergencia y se someterá a la inclemencia del sistema para recibir una atención en salud.
Este caso es emblemático, cuando un paciente llega a un establecimiento de salud por emergencia, desde ese momento y hasta que el médico le dé de alta, es responsabilidad del médico y del sistema de salud que lo atiende. Si el paciente necesita atención de mayor complejidad, no se puede decir al paciente tome su micro y acérquese al hospital más cercano.
Para no romper el circuito de atención en salud, el médico debe realizar una hoja de referencia y enviarla con el paciente para que reciba la atención del caso.
No se puede abandonar a un paciente a su suerte, caminando por la calle con su enfermedad a cuestas, y el médico que la atendió,… bien gracias.
Eso es una irresponsabilidad, ¿que sucedería?, si el paciente en el camino se complica, no hay registro de su atención y no existe un responsable.
Este es un cortocircuito de deberes y derechos de pacientes, el paciente no conoce su derecho y el médico no conoce su obligación.
¡Que desastre!