Avanzando por Huaral, conociendo nuestra tierra, llegamos al Centro de salud El Trébol, un establecimiento en plena esquina, de un poblado que aun no conoce el asfalto, llegamos trotando un poco, un típico pueblo en la costa del Perú.
Bodeguitas donde pudimos conseguir el pan francés de piso, rico consistente, y crocante, también pudimos ver como se preparaban una rica parrillada frente al centro de salud, en beneficio o a beneficio, no entendimos bien, de las madres que asisten a control de crecimiento y desarrollo.
Dentro del establecimiento se siente un «aroma y sabor», a confianza y participación.
Solicitamos una atención de salud para corroborar si cobran o no, el famoso carne de atención.
«LOTERÍA», el carne es parte de la atención, cuesta nada menos de dos soles, y como siempre es indispensable para la atención, y si no lo trae la próxima, debe comprar uno nuevo en copia.
A la pregunta del por que, salen con la canción conocida del software, que puede fallar y que eso les dificulta el trabajo, pero si pagan dos soles inmediatamente encuentran el numero, o sea que el truco es pagar.
Nos despedimos sin recibir la atención, porque faltaban aún 8 pacientes por atender, nos fuimos camino a Quepepampa.