Dicen que el agua se acaba, en la cuenca del rio Cañete, ese puede ser un mito, hemos recorrido toda la cuena hasta su nacimiento, y es hermoso ver las caidas de agua, las lagunas naturales y la fauna silvestre.
Cuantas veces podemos llegar a la naciente de uno de nuestros rios. Nosotros en este viaje de reconocimiento de Puestos, Postas, Centros y Hospitales del sistema de salud de la quebrada correspondiente al Rio Cañete, no pudimos abstraernos de lo majestuoso que es el Perú.
Encontrar el punto donde se dividen las aguas, tanto para la costa, como para la sierra es un privilegio. Gracia a dios el Gran Arquitecto del Universo, por permtirme acompañados de mi mamá, Auristela Mendoza, y mi hemano Edgar a disfrutar el espectáculo destinado para pocos.
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