Llegó por emergencia al Sabogal, con su niño de dos años, luego de ser atendida por el médico, de turno, a las doce del día del sábado 2 de abril, recibe la información que su hijo está mal, por que no puede respirar, entonces le aconsejan que salga a la calle y le de al niño un matecito, y vuelva en 20 minutos.
Al regreso, el médico, según la señora, le dice que su hijo no tiene nada, que puede regresar a su casa.
Es por demás curioso que un niño se cure con un matecito.
Sin embargo lo importante de esta experiencia, es que los médicos de cualquier establecimiento de salud, tanto público, como no público, tenemos la obligación de hacer diagnósticos.
Las recetas y consejos, son consecuencia de un diagnóstico, que resulta del examen clínico y la historia clínica del paciente.
Esto es responsabilidad del médico, pero también lo es del usuario en salud, los derechos deben reclamarse y exigirse, según sea el caso.
Un paciente que conoce sus derechos, es un paciente bien atendido
Donde esté un paciente, allí estará Huk Vida